Quiero compartir mi experiencia positiva con mi asesor en Cuenca. Su apoyo fue fundamental para completar mi carrera exitosamente, y siento que es importante reconocer públicamente el trabajo que hizo conmigo a lo largo de este proceso.
Desde el primer momento, lo que más me marcó fue su capacidad de escucha real. No era el típico asesor que daba indicaciones genéricas y delegaba el trabajo en el estudiante. Se tomaba el tiempo de entender mi proyecto, mis dudas y mis dificultades particulares. Me hizo sentir desde el inicio que estábamos construyendo algo juntos, no que yo estaba ejecutando órdenes.
A lo largo del proceso enfrenté momentos complicados — dudas metodológicas, bloqueos, incluso ganas de abandonar en algunos puntos. En cada uno de esos momentos, su acompañamiento fue decisivo. No solo me orientó técnicamente: también supo motivarme cuando lo necesité y exigirme cuando me estaba conformando con menos de lo que podía dar. Esa combinación de empatía y rigor es algo que muy pocos profesionales de la docencia logran.
Destaco especialmente su disponibilidad. En momentos donde otros asesores se desconectan o demoran semanas en responder, él estuvo presente cuando lo necesité. Las reuniones eran productivas, sus retroalimentaciones eran claras y, sobre todo, se notaba que había leído realmente lo que yo le enviaba. Esa atención al detalle hizo una diferencia enorme en la calidad final del trabajo.
Más allá de lo académico, su guía tuvo un impacto profesional que reconozco hoy. Las herramientas, la metodología y, sobre todo, la forma de pensar que me transmitió las uso en mi vida profesional cada día. Lo que aprendí con él no terminó cuando entregué el trabajo final — sigue siendo parte de mi forma de abordar problemas complejos.
Quiero dejar constancia de que, en un sistema universitario donde la asesoría muchas veces se vuelve un trámite, mi experiencia fue completamente diferente. Y eso se debe enteramente a su compromiso personal con cada uno de sus asesorados.
Agradezco a la universidad por contar con profesionales de este nivel, y le agradezco a él personalmente por haber hecho posible que yo cerrara esta etapa con orgullo y con herramientas reales para lo que viene.
Mi reconocimiento sincero. Y un ejemplo a seguir para cualquiera que asuma el rol de guía académico.